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martes, 6 de abril de 2010

¿Como está eso de estar?

Hace algunos días justamente en alguna de estas interacciones humanas que uno suele tener cuando se autodenomina "ser viviente" comencé a preguntarme ¿Por qué demonios las relaciones personales son tan complicadas? y me enrede en una maraña toda amorfa de interpretaciones, empatías, respeto, roles sociales, mensajes directos, indirectos, entrelineados, gestos, actos, actuaciones, actores, entre muchas otras cosas, pero decidí asentar mi divagar en una interacción que en lo personal ha sido las que han regido mi vida de forma mas intensa: Las amistades.

Cuando decido ser amiga de alguien, siempre he pensado que se firma un contrato de por vida, en donde lo que suelo ofrecer no es más que estar cuando se me necesite, cuando la otra persona lo requiera, y doy por hecho que uno recibe esa reciprocidad. Bajo esa premisa he regido mi interacción amistosa, no ofrezco más allá de eso y creánlo o no, me ha funcionado requetebién.

Y creo que el éxito radica justamente en el verbo: Estar.¿Qué es lo que implica está palabrita que somos tan afortunados de tenerla en nuestro español? (somo la onda, sabemos la diferencia entre ser y estar) leyendo a mi autor favorito Pablo Fernández Christlieb me encuentro con esta joya que dice mas o menos así: "Estar consiste en mantenerse por un lapso de tiempo en compañía de la situación, acompañando la circunstancia sin necesitar otra cosa que durar así, hasta que las cosas cambien". Resulta ser que estar no es mas que acompañar -ya que sólo es eso- implica una quitada de disfraces, es decir, los que están así nomás por estar, no pueden andar con presunciones ni excentricidades, sólo están. De ahí que suene tan bonito cuando a uno le dicen "quiero estar contigo", sin hacer prácticamente nada, sin acciones, sólo con respirar se puede estar. Cuando uno ya es, la cosa cambia por que implica lo que "somos" -¡redundar es lo mío!-: Sandra, psicóloga, que era medio melómana, que juzga, cuya moral ...bueno, tiene moral, que quiere hablar de sí y de lo que piensa y siente; viene el bonito juego de las egolatrías, de las presunciones, de la competitividad, que al parecer es lo que significa eso de ser en la actualidad: "Ser alguien en la vida" que eso bien se podría traducir en aparecer en un librito de historia, con una foto muy mona de uno, describiendo que hizo algo FA-BU-LO-SO en la vida, reconocimiento que le llaman, para ser pues hay facebook, twitter o uno crea un blog.

Para mi es más bonito estar y- no es por nada mi querido lector, que le quita lo virgen a este blog con sus ojitos lujuriosos- soy una de esas personas que se puede jactar de estar bien a gusto, claro que para ello creo que es importante tener cierta empatía. Es bien sabido que hay gente con la que no se puede "estar" incluso a veces son tachados de "malvibrosos" y que uno los que y dice: ¡guacala! ( bueno, de esa generalización no estoy muy segura) vaya, que uno no se siente a gusto con ellos. La empatía resulta ser - según un articulito muy bonito que me rolo mi querida amiga La. Fonseca (apoco no está bonito el apodo ¿eh? ¿te gustó nenorra?)- "ponerse en los zapatos del otro" o estar junto a otro mientras mira algo, en ambos casos significa saber mas o menos que se siente ser el otro o lo otro y ¡Oh Sorpresa! eso facilita la compresnsión interpersonal a través de las diferencias, y así es como uno tiene amistades con seres rete-diferentes.

Qué bonito funciona todo esto: clap clap clap, es más pido un aplauso también para el amor, como no!!!...Oiga, pero queda una duda ¿Qué pasa cuando uno nomás quiere ser con su cuate? ¿Qué pasa cuando uno sólo quiere amigos para que esten, esten y esten y nomás no pretenden ser empáticos? U-y! creo que aquí es donde cobra sentido aquello de : "las relaciones personales son complicadas"

Uno no suele andar por la vida pensando en éstas cosas de la empatía y ser y estar y lo complicado el proceso este de estar, por que para ser pues uno puede irse con los de la chamba, uno puede tener juntas fufurufas, decir frases pedorras, dar clases a los alumnos y decir SOY la maestra morro! (bueno, tal vez uno omite el "morro"). Pero para estar pues se puede estar con los cuates, como cuando uno pasa la semana deseando que sea viernes para poder tener "bienestar" ya sea en casa, con los amigos, con la familia, con el sexo drogas o tal vez rock.

Creo que tener amigos es estar y crear empatía y como se hace eso? Pues escuchando, escuchar implica una mirada atenta, calmar ansias del ser que quiere salir, como cuando te cuentan algo que para el otro es visiblemente importante y en tu mente estas pensando YO! YO! YO! quiero decir algo!. Para escuchar uno tiene que estar en los zapatos del otro, pensando: "no pues si yo hubiera pisado esa caca con mis zapatitos nuevos también me enojaría un chorro" por más absurda que sea la situación, al escuchar la empatía hace lo suyo, de la misma forma funciona para los eventos chingones de la vida, cosas que nos hacen felices, uno puede ser empático y brincar de alegría como si fuera propia, es lo chingón de tener amigos, uno puede estar tan implicado en el otro que es posible compartir afectos.

Dedicado a mi queridilla SrtaNavaja que me ha animado contonearme en la blogosfera.